sábado, enero 10, 2009

El llanto eterno del pueblo elegido que disfraza de lágrimas sus bombas

No es ningún secreto que la actualidad da razones para calentarse, que la recurrencia de ciertas tragedias, y de sus falaces justificaciones, colma la paciencia de cualquier persona inteligente. Tampoco es ningún secreto que algunas personas escriben mejor que otras, y que en algunas de ellas la calentura tiene el efecto de aclarar las ideas y afilar el teclado. Finalmente no es ningún secreto que Jack Celliers escribe rematadamente bien, y que cuando está caliente lo hace todavía mejor. De muestra baste un botón
Muchos judíos entendieron y denunciaron las lacras que condujeron al antisemitismo: el identitarismo, la uniformización, la lealtad a la etnia / raza / religión / patria. Pero al mismo tiempo – y con una neurótica insistencia – han caído puntualmente en cada una de estas mismas aberraciones: los mismos tópicos racistas, el mismo belicismo, la misma sangrienta payasada.

Si un progre liberal ya es normalmente un hipócrita, un progre sionista suele exhibir la más alegre incoherencia: repite conceptos democráticos y tolerantes cuando habla del país que habita, pero se embarca en un discurso militarista y nacionalista cuando se trata de Israel. Argentina tiene que ser un país abierto y tolerante, mientras que Israel tiene permiso para vigilar la pureza racial de sus dirigentes. El racismo, el nacionalismo y el militarismo son condenados en Argentina, en Alemania y en Burkina Faso pero justificados en Israel. Argentina tiene que ser un estado aconfesional que permita a un judío ser presidente, pero Israel es un caso especial que representa la identidad del judaísmo y bla bla bla y bla. La coherencia en estado de coma.
o en los comments:
Vos me hablaste en tu blog ...., y dijiste muy acertadamente .... que allí donde yo veo simples intereses vos ves "algo más". Yo entiendo perfectamente lo que ves: ves el disfraz, que es sin duda seductor porque para eso está hecho. Lo que para vos es el origen del hecho histórico para mí es simplemente la imagen que de él dan los contendientes: cada uno dice luchar por el verdadero dios, o la verdadera religión, y lógicamente: nadie admite que pelea por simples intereses materiales porque eso no conviene.
Asi que no pierda más el tiempo por estos pagos, todo lo que hay que decir sobre el último espasmo explosivo del pueblo elegido (para bombardear a otros pueblos) ya fué dicho en otro lado.

3 comentarios:

  1. Maestro, gracias. Solamente acotaría que no sé si es "calentura"... hay algo de eso, de indignación, de tristeza y de perplejidad.

    A veces me gustaría saber por qué la especie humana es tan... entrópica (ya que estamos con el tema). Por qué desgastamos semejante cantidad de energía y vidas al divino pedo cuando el planeta y nuestro ingenio nos dan todo lo que necesitamos.

    Se puede reemplazar "entrópica" por "pelotuda" también, sí...

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  2. A juzgar por este post, algunos judíos se dan cuenta de la trampa a la que te referís. Pero a juzgar por los comments, agunos están hasta el cuello metidos en ella.

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  3. Jack, Severian, les recomiento este blog de un judío israelí que, como los refuseniks, logró no caer en la trampa sionista: http://tierrametida.wordpress.com/

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