jueves, junio 27, 2019

Recuerdos del fuego

Terminado mi paper sobre bombas de agujero negro, ahora estoy trabajando en una secuela: el hongo atómico que deja su explosión.


Recordemos del post anterior que las bombas de agujero negro ocurren si hay superradiancia, es decir ondas cuya energía viaja en sentido contrario a al que se mueve la información. En ese post se explica mejor el fenómeno de superradiancia, acá solo nos importa que requiere un agujero negro y unas ciertas ondas.

Sin embargo, dado que la mecánica cuántica implica una dualidad entre ondas y partículas, decir que hay ondas siendo irradiadas desde el agujero negro es lo mismo que decir que hay partículas saliendo de él. Entonces, cuando el agujero negro explota ¿que pasa con esas partículas? ¿adónde van a parar? Acá viene lo interesante.

Resulta que si la gravedad funciona exactamente como lo dijo Einstein, entonces esas partículas o bien caen en el agujero negro, o bien se dispersan. Pero si la gravedad tiene pequeñas correcciones respecto de la propuesta de Einstein, entonces podría formarse una nube residual de partículas alrededor del agujero negro. Esta nube escalar estaría flotando alrededor del objeto, atraída hacia él por la gravedad, pero repelida por la carga eléctrica.


Si la nube es lo bastante grande, su fuerza de gravedad deforma al agujero negro, transformándolo en un agujero negro peludo. A quien esa denominación le parezca chiste escatológico, no descubrió nada: lo es.

Tal agujero negro con su nube escalar o, si ésta es muy grande, tal agujero negro peludo, no puede existir en la teoría de Einstein. O sea que si encontráramos un agujero negro rodeado del residuo de una explosión de este tipo, indicaría que la teoría de Einstein no es una descripción completa de la gravedad.

Otra cosa interesante es que podemos arrancar un pedazo de la nube escalar, del pelo del agujero negro, y llevarlo lejos. Ese pedazo de nube toma, por acción de la gravedad, la forma de una esfera, que se mantiene inflada por la repulsión eléctrica entre las partículas que la componen. Tal esfera de partículas se llama estrella de bosones, y es otro miembro del zoológico de residuos de una explosión de bomba de agujero negro.

Si la estrella de bosones es demasiado grande, su peso no puede ser contrarrestado por la repulsión eléctrica, y colapsa sobre si misma. Este colapso da origen a otro agujero negro, muy parecido al que teníamos antes de la explosión, sólo que más chico. Está rodeado de las mismas partículas que forman ondas superradiantes… o sea que ¡ B O O M ! se produce una explosión secundaria.

Así que a vos, troll, que me llamás “ñoqui de Conicet”, no te relajes. Que te voy a probar la utilidad de mi trabajo volándote bien a la mierda…

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